Las calles y sus aledaños están llenos de gente que trata de atraer tu atención. Están los que reparten propaganda, fácilmente reconocibles por las papeleras llenas de octavillas que hay a su alrededor; los que quieren que entres a comer a algún sitio; los que quieren comprarte hasta el último gramo de oro que lleves encima... Pero, sobre todo, están los que quieren venderte algo. Dentro de esta enorme categoría, hay una subcategoría que podemos llamar bancos; y, dentro de los bancos, están los de Citibank.
¿Qué tienen estos de especial? Realmente nada, salvo que están por todas partes, y parecen desesperados por vender (sí, más todavía que los demás). Nunca me ha quedado claro cuáles son los productos que ofrecen por la calle; supongo que algún tipo de tarjeta. Cuando los diviso a lo lejos en su stand (bonito anglicismo que viene a significar puesto), intento apartarme con tiempo de la trayectoria para no pasar junto a ellos y que no me llamen. Lo malo es, que a veces los dependientes salen del perímetro protegido del stand para cazar clientes potenciales. Y, si no has maniobrado a tiempo, corres el riesgo de caer en su zona de influencia.
Me pasó una vez. Estaba en el vestíbulo de una estación esperando al tren, caminando distraído, cuando de repente me di cuenta de que una amable empleada de Citibank se dirigía hacia mí, blandiendo aquella sórdida sonrisa que casi parecía decir "compra, compra, infeliz". Había bajado la guardia. No me quedaba otra que enfrentar al enemigo. Me giré hacia ella, esperando que lanzara su ataque. Estaba tan desprevenido que no había preparado ninguna evasiva, del tipo "tengo mucha prisa, muchísima, de verdad" o "ya soy cliente vuestro", o alguna más elaborada. Pero como mi tren salía en media hora y no había oído hablar mucho de ellos en mi vida, totalmente vencido, dejé que la dependienta hablara para venderme algo.
Cuál sería mi sorpresa cuando una de sus primeras preguntas fue si actualmente estaba trabajando. Como es algo que ni yo mismo tengo claro, empecé a contarle que era becario, y que aunque técnicamente pudiera estar ya trabajando, era una mezcla entre trabajar y estudiar. Debí emocionarme demasiado contando todo aquello, porque de repente la mujer me dijo "ah, bueno, pues si no estás trabajando...", y no recuerdo qué más. El caso es que se fue por donde había venido, por lo que si no trabajas, no les interesas. ¡Milagro! Como por arte de magia, la amable empleada se dio la vuelta y regresó derrotada su stand.
Supongo que yo me quedé inmóvil durante unos minutos. Como un David sin ni siquiera honda, acababa de vencer a Goliat. Y lo que es mejor, había descubierto cómo vencer a todas las hordas de Goliats que quisiera. La siguiente vez que me crucé con un puesto de Citibank fue en el metro (los agujeros bajo tierra son caldo de cultivo para todo tipo de profesionales del sector voyavendertealgo). Esta vez no me oculté. Sin cambiar de dirección, caminé resueltamente hacia la dependienta del Citibank, luciendo mi mejor sonrisa pícara de triunfo. El diálogo fue breve.
-Hola, una pregunta. ¿Trabajas actualmente?
-Estudio.
-Vale, gracias.
¡Y se fue por donde había venido! Increíble, lo sé. Tentado estuve de acercarme al otro vendedor, que trataba de parar potenciales clientes por el otro lado del pasillo. Desde aquel día, cada vez que me cruzo con un stand de Citibank no tengo que pensar en huir, no tengo que sentirme culpable por buscar excusas en la cabeza, no tengo que pensar que si fuera capaz de decir "Lo siento, no me interesa" en lugar de alguna evasiva me sentiría mejor persona. Si el lector no tiene demasiada pinta de estar trabajando seguro, lo invito a poner en práctica este truco. Ya sabéis, a la pregunta "¿estás trabajando?" o similares, un simple no por respuesta te ahorrará muchas malas sensaciones.
Me gustaría que encontraras también una forma de esquivar a los superpesados de las compañías telefónicas que te llaman a cualquier hora. POre lo pronto diremos que estamos parados cada vez que quieran hacernos una tarjeta, a ver si tenemos suerte.
ResponderSuprimirEso es un nivel avanzado, pero ya llegará ;)
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